Sònia

Sònia

dimecres, 6 de juliol de 2016

VERANOS EN FAMILIA

- ¿A ti te gusta estar de vacaciones?

- Es una de las cosas que más me gusta.

- ¿Por qué?

- Porqué pasamos mucho tiempo juntos.

- ¿Aunque a veces no paremos de pelearnos?

- Pese a que os peleéis.

- ¿Aunque siempre me manche de helado?

- Pese a que siempre te ensucies de chocolate.

- ¿Aunque hayas días que acabemos enfadados?

- Pese a la riñas y los berrinches.

Vuelve a meterse en la piscina y al instante sale como un rayo y empapa las páginas del libro que leo. Me salpica al mover su pelo y con una sonrisa de oreja a oreja, se vuelve a zambullir. De nuevo a mi lado para insistirme que nos tiremos de bomba para mojar a papá. Suspiro con inmersa pereza, pienso que ya no tengo edad para tanto movimiento, saltamos y papá sonríe de medio lado. Jugamos a nadar como delfines, a buscar nuestro récord bajo el agua, a hacer el muerto y que el otro nos tenga que rescatar. Salimos agotados a la toalla y charlamos sin prisa, hacemos guerra de cosquillas y compartimos helado y auricular.

Me gusta el verano porque estoy con ellos. Aunque a veces pierda los nervios, desee volver a trabajar y sienta un agotamiento extremo. Pese a que haya días que no nos aguantemos, nos enfademos por todo y añore la calma. Aunque haya tardes que desee que se vayan unos días con los abuelos, me moleste cualquier comentario y esté cansada de tener todo patas arriba.

Recuerdo cuando en mis veranos reinaba el silencio. Cuando era todo calmado y viajábamos buscando rincones del mundo para fotografiar. Pausa, horas tranquilas llenas de lectura esperando el mejor atardecer. Pocos planes y mucha improvisación. Sin dar explicaciones, sin nada por hacer. Sólo sol, sosiego y prensa por leer.

Once años más tarde los veranos se han llenado de ruido y emoción. Agua salada, granizado de limón, paseos en bicicleta, parques de aventura y ferias. Yo disfruto del verano, de las tardes de pesca, del cine de dibujos animados, de las palomitas dulces y las colchonetas de agua. De las jornadas sin rutinas, de las cabañas y ríos, de las olas y la arena. Del coche abarrotado de maletas, de las riñas y los lloros, de las risas sin control.

Adoro estar con ellos, compartir aficiones, cantar la banda sonara del verano cuando sale en la radio. Me emociono al darme cuenta de lo mucho que han crecido y aprendido en el último año, al comprarles un número de zapato más grande que el mío, al ver que cada vez necesitan menos de mi. Me gusta que me propongan jugar a los juegos de mi infancia, que me susurren al oído "te quiero mamá". Días llenos de bullicio, tatuajes y pulseras, conciertos infantiles, de miles de cosas por descubrir. 

Deporte y excursiones,  raquetas, piscina y pelotas, ratos de aburrimiento y siestas a la sombra. De visitas inesperadas, amistades de la infancia, reencuentros calmados. De mucha salsa de tomate, norias y toboganes, charlas infinitas, lecturas compartidas, museos y talleres, estrellas fugaces, de imaginación en ebullición.

Jornadas para bajar el ritmo, para dejar de ir corriendo a todas partes, estrechar lazos y transmitir valores. Para cambiar de entornos, conocer nuevas costumbres, practicar idiomas y soñar sin prisas. Días de aprendizajes mutuos, de achuchones y abrazos, de besos con sabor a fresa. Momentos de añorar al abuelo, de lamentar su pérdida, de desear que estuviese, de recordar lo que compartíamos.

Veranos para sentirse querido, para programar nuevos retos, para palpar lo que sentimos y notarse especial. Momentos para diseñar nuevos caminos.

dilluns, 4 de juliol de 2016

8 LECCIONES REGALADAS A MI HIJO EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS

- ¿Qué sentiste al verme por primera vez?

- Que era la mujer más dichosa del mundo.

- ¿Y te gusté nada más verme?

- Me emocionó ver que eras igual que papá.

- ¿Qué es lo que más te gusta de mi?

- Que eres capaz de provocarme una sonrisa cuando siento que no puedo más.

El tiempo pasa volando y no se trata de una frase hecha. Hoy hace once años que me convertí en mamá, ese día en el que cambió mi vida 360 º. Años de aprendizajes de la mano, de disfrutar de cada uno de sus logros, de aprender a dejarle caer para que pueda avanzar, de confidencias y arrumacos. De sentir como se me eriza la piel cada vez que me susurra al oído "te quiero mamá", de ofrecer el calor de mis manos, de querer sin condición.

Los años te enseñan que en la educación de tus hijos lo importante no es la cantidad de inglés que puedan llegar a saber, las notas con las que acaba el curso escolar o si logra o no jugar de titular. Lo importante de educar es estar ahí cuando necesitan seguridad, saber regalarles palabras que les alienten y abrazos que arropen. Crear códigos que sólo nosotros somos capaces de descifrar, guiños que estrechan lazos, sonrisas reconfortantes, caminos entrelazados.

Mi maternidad se basa en conseguir que mis hijos se conviertan en personas empáticas, libres, críticas, respetuosas. Capaces de gestionar sus emociones, que ayuden a sumar, que crean en el valor del esfuerzo. Que vean en cada día una nueva oportunidad y se atrevan a soñar grande.

Mi mejor legado sería que entendiesen que;

1) La FELICIDAD puede esconderse en cualquier esquina, buscarla con ansia. Sed más que tengáis, vivir sencillo, no guardéis nada para mañana. La vida no entiende de programaciones ni planes, simplemente sucede.

2) No paséis la vida esperando que ocurra aquello que os va a hacer sonreír, ID a por ello. Tomad las RIENDAS de vuestra vida, dad el primer paso, que los sueños sean vuestro motor. Sed imprudentes, osados, pintad vuestro propio camino, buscad la excelencia. Sonreír al cambio, a las oportunidades. No olvidéis que el TIEMPO es vuestra mercancía más preciada.

3) Si tenéis que ESPERAR algo de alguien que sea únicamente de VOSOTROS. Confiad en vuestras habilidades, explotad vuestro potencial. Enamoraros de vuestros defectos, reíros de vuestros errores. Juzgaros con cariño, rebajad la exigencia y dejad fluir.

4) Vivid sin MAPAS ni GUIÓN. Enamoraros de la incertidumbre, de la casualidad. No pidáis permiso por luchar por lo que os hace vibrar, por aquello que os hace diferentes. Nunca os canséis de trabajar, de mejorar. Buscad vuestra mejor versión, reinventaros las veces que haga falta.

5)  Creed en vuestro INSTINTO, convertiros en lo que pensáis, sentid en estéreo, con rabia emocionaros a diario. Rodearos de valientes, arriesgad sin lamentaciones, cruzad por la cuerda floja, venced lo que os asusta, no escuchéis a vuestros pensamientos cuando se quieran rendir, eliminad los tabúes.

6) DESTACAD únicamente por ser buenas personas,  dad sin esperar recibir, empaparos de valores. Centrad vuestra atención en saber quien necesita de vuestro calor, con quien podéis contribuir. Perdonad, sed humildes, tejed complicidad, que vuestros actos hechicen.

7) TOMAD DECISIONES,  la inactividad y la pereza no son buenos compañeros de viaje. Identificad lo que os apasiona, aprended a gestionar los miedos, haced algo nuevo cada día. Empoderad vuestra vida, conducidla  con originalidad y autonomía, estad dispuestos a desaprender. Asumid las consecuencias de vuestras acciones, buscad soluciones, haced que el cambio valga la pena.

8) AMAD sin olvidar vuestras raíces, LLORAD sin temor, sed sin antifaces ni excusas. VIVID con conciencia en el presente, componed vuestra propia banda sonora. Aportad entusiasmo a todo lo que hagáis, paladead todos los sabores.

Ojalá la vida os regale mil y un amanecer. Feliz cumpleaños hijo.