Sònia

Sònia

dilluns, 23 de febrer de 2015

MAMÁ, ¿QUÉ ES LA LIBERTAD?

-  Mamá tengo ganas de ser mayor.

- ¿A si? Pues yo hay días que pagaría por volver a ser una niña. ¿Por qué tienes tantas ganas de crecer?

- Para que nadie me pueda mandar, para que sea yo quien pone las normas. Quiero ser libre.

- Y ahora ¿no lo eres?

- No, papá y tú muchas veces me decís lo que debo hacer, en el colegio la maestra no se cansa de poner normas y en el entreno de hockey, sigo obedeciendo al entrenador. A veces me siento como un pájaro enjaulado.

- Y si fueras libre, ¿qué es lo que te gustaría hacer?

-  Me saltaría todas las normas y sólo haría lo que me apeteciera en cada momento. Podría comer pizza sin que fuese fin de semana, dormir hasta no poder más un jueves o no ir a clase y jugar todo el día.

- Te invito a pensar sobre si ser libre no supone que debas ser responsable de tus actos.

- ¿A sí mamá? Si soy libre , ¿no podré hacer todo lo que me apetezca en cada momento?

- No hijo, la libertad no es la ausencia del compromiso, sino la capacidad de comprometerte con lo que es mejor para ti.

Explico a mis hijos que la libertad es la mejor arma que podemos poseer. Es el resultado del compromiso ante la vida, de la responsabilidad ante los problemas, es el producto de lo que decides mantener dentro de ti. En muchas ocasiones, para tener la capacidad de valorar las cosas, necesitamos que hayan a nuestro alrededor contrastes, momentos incómodos, situaciones grises, reveses que hacen que nos enfrentemos a la parte más opaca de nuestra existencia. Emociones que tienen poco marketing y que sólo, el buen uso de la libertad, nos ayudará a aceptarlas, gestionarlas y resolverlas de la forma más positiva.

Soy de las que piensan que el secreto de la felicidad está en la libertad y el secreto de ésta en la valentía. La libertad implica interés, riesgo, consciencia, constancia, disciplina y mucha voluntad. Exige obrar consecuentemente,  preocuparse verdaderamente por los demás y ser nosotros mismos sin querer aparentar nada especial.

El aprendizaje empieza con la libertad y no el castigo. Motivo a mis hijos a que prueben, elijan, exploren, descubran hasta donde pueden o deben llegar, se equivoquen y asuman las consecuencias de sus decisiones. Les animo a que creen sin copiar, que piensen sin obedecer, a que no transcriban a los que imitan y consideren la duda como una de las piedras filosofales del aprendizaje.

Asumo el riesgo que supone educarlos en libertad, de proporcionarles situaciones donde puedan experimentar con el error. Les enseñaré a asumir las consecuencias con optimismo y madurez e intentaré encontrar el equilibrio perfecto entre la disponibilidad máxima y la  distancia adecuada. Les alentaré a que sean ellos los que tomen la iniciativa para hacer,  pedir ayuda o decidir como actuar siendo fieles a ellos mismos, a los valores universales, los deseos y la razón.

Porque la libertad es una cosa que se vive y se siente y no se medita o se acota. Les muestro dónde mirar, pero no les explico qué deben ver e intento que entiendan que la libertad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace. Una persona libre es responsable y lucha sin cesar por conseguir todo aquello que se propone.

Esta sociedad tan castigada necesita gente libre, osada,  que sea capaz de vivir en el presente, atenta a lo que pasa ahora, sin miedo a cambiar lo establecido. Las personas libres arriesgan, crean, inventan, instauran pero principalmente sueñan.

Para mi ser libre es poder decir "te quiero" sin miedo al ridículo, besar sin pavor a sentir,  expresar lo que piensas o sientes con ganas de sumar, explicarle a alguien que se equivoca para ayudarle a crecer, decir "no" sin miedo a herir y hablar con franqueza sabiendo que no gustará.

La secreto estará en conseguir un marco de confianza, referencia y seguridad donde el origen de todo será mi amor incondicional. El diálogo será la clave en nuestra relación, estableceré límites claros y concretos y les daré la licencia para que actúen con la impulsividad propia de la niñez.

Promoveré que sean los únicos dueños de sus sueños, les concederé responsabilidades, les enseñaré a decir "no", evitaré la sobreprotección y les escucharé con atención. Me esforzaré en comprenderlos, les ayudaré a encauzar sus afanes e ilusiones, razonaremos juntos e intentaré respetar su espacio vital. Aprenderé a retirarme a tiempo cuando hayan tomado una decisión y estaré a su lado cuando toque volver a construir.

Hijo, ojalá sea capaz de lograr que seas libre, enseñándote a pensar y no a obedecer. Recuerda que a lo que muchos le llaman locura pero otros es el preciado tesoro de la libertad.




dissabte, 14 de febrer de 2015

MAMÁ, ¿TU QUIERES A PAPA?

Soy de las que creen poco en cupido, de las que no les gusta celebrar el 14 de febrero porque me lo proponga un gran almacén.

Pero si soy de las personas que creen en el amor y que ha tenido la suerte de encontrar al cómplice perfecto para compartir su vida. Una persona que me ayuda a sumar, que cree en cada uno de mis proyectos, critica mis errores y engrandece mis sueños. Cariñoso, atento, sensible y respetuoso, el mejor padre que mis hijos podrían tener. 

Porque cada dificultad nos hace más fuerte y pienso que, junto a él, lo mejor está por llegar. Hoy, el día del amor por excelencia,el Club de las Malasmadres elige unos de mis posts para hablar del AMOR. Para mi es muy importante que  los pequeños de la casa sepan lo mucho que QUIERO a papá.

Mi particular regalo para el hombre que traduce el amor en acciones, en comprensión, en tolerancia, en respaldo, en compañía en los momentos felices y difíciles. El verdadero amor espera, perdona, cree, entiende, acepta y es fuerte.

            LINK:  MI ESPECIAL REGALO DE SAN VALENTÍN



dilluns, 9 de febrer de 2015

31 REGALOS SIN LAZO

- Mamá, ¿a ti te gusta hacer de madre?

- Es lo que más me hace feliz.

- Ya, pero a veces te hacemos enfadar o no hacemos las cosas bien.

- Yo también me equivoco haciendo de mamá. ¿Sabes qué es lo mejor?

- Dime mamá.

- Que aprendemos cada día juntos. Cada jornada tenemos una nueva oportunidad para mejorar.

- Es verdad mamá, hacemos un gran equipo.


No hay nada que me guste más que ver a mis hijos felices. Uno de los propósitos para este nuevo año es el de convertirme en una experta creadora de magia e ilusión en sus vidas . Me gustaría ser capaz de sorprenderles, encandilarlos, provocarles grandes emociones, hacerles soñar.  Ser capaz de hacer que se enamoren de todos los momentos que les regala la vida a diario, que surgen de lo más cotidiano, pero que pueden hacerles vibrar de emoción. Crear momentos mágicos y únicos, sencillos pero fascinantes, donde se sientan queridos, reconocidos y valorados.

Pero para poderlo conseguir debo ser la primera en aprender a disfrutar de todo lo positivo que me ofrecen ellos a mi. Cada vez soy más consciente que sólo debo estar dispuesta a mirar, a estar receptiva, a aprender a valorar todos los regalos que me brinda este precioso oficio que es la maternidad. Ver como aprenden, verbalizan lo que sienten, deleitarme con sus gestos de cariño y complicidad.

Por este motivo, este primer mes me propuse escribir cada día algún regalo con el me habían deleitado.

Día 1: Empiezo el año escribiendo mis propósitos para mejorar como madre. La paciencia, la empatía y la presencia deberán ser la base en la relación con mis hijos.

Día 2: Hoy Xavier ha verbalizado que le gusta estar de vacaciones porque le gusta pasar tiempo junto a papá y mamá.

Dia 3: Hemos acabado el día riendo a carcajadas haciéndonos masajes y cosquillas. Verles muertos de risa me carga de energía.

Dia 4: Desde que papá se rompió el pie lo cuidan y lo miman todo lo que pueden. Siempre le preguntan si necesita algo.

Dia 5: Los tres hemos entregado la carta al paje real. Les ha encantado que mamá también escribiese la suya. Sus caras de emoción durante la cabalgata me hacen estremecer.

Dia 6: Jornada mágica por excelencia. Me despiertan emocionados para avisarme que sus majestades han pasado por casa. Durante el día hemos valorado la suerte que tenemos de haber recibido aquello que queríamos. 

Dia7: Mientras recogemos el árbol de navidad, verbalizan lo mucho que han disfrutado durante los días festivos. Le gusta que nos reunamos toda la familia para comer juntos.

Dia 8: Al llegar a recogerles al colegio han venido corriendo a darme un buen abrazo. El peque me ha dicho que tenía ganas de que llegase la tarde para verme.

Dia 9: Nos hemos pasado toda la tarde tranquilos en casa disfrutando de los regalos que nos dejaron sus majestades. Jugar con ellos me traen preciosos recuerdos de la infancia.

Dia 10: A medida que crecen son más capaces de verbalizar sus ideas, sus sueños, deseos y aspiraciones. De forma espontánea llenan de contenido su aprendizaje.

Día 11: Xavier ha aprendido a atarse los cordones gracias a su constancia, lo hemos celebrado a lo grande.

Día 12: La complicidad con Pol es cada día mayor. Hoy hemos tenido una conversación preciosa sobre qué es el amor.

Día 13: Un abrazo enorme junto al llanto, después de haber sufrido una caída y que sólo mamá lo pueda calmar, me hace sentir importante.

Día 14: El mayor me ha explicado que ya no se enfada cuando algo no le sale bien a la primera. Cada vez entiende mejor que cada problema es una oportunidad disfrazada.

Día 15: Cada vez se muestran más receptivos ante los pequeños desafíos que papá y yo les vamos proponiendo. La valentía y la constancia empiezan a ser características importantes en su personalidad.

Día 16: A Xavier la curiosidad siempre le invade. Siempre busca el por qué de las cosas. Su afán por aprender es maravilloso.

Día 17: Ver cumplir 7 años al peque de la casa es verdaderamente emocionante. Al soplar las velas ha deseado que su abuelo volviese a vivir.

Día 18: Hoy Pol ha criticado la forma cómo le hablo como pierdo los nervios. Sin duda sus comentarios me hacen reflexionar y  mejorar como madre.

Día 19: Han sido capaz decir la verdad ante un mal comportamiento sin miedo a tener una consecuencia. Es magnífico ver que son honestos.

Día 20: Xavier tiene el don de contagiar optimismo allí por donde pasa. Para él todo tiene solución. En muchas ocasiones me ayuda a ver las cosas desde un prisma mucho más sencillo.

Día 21: Envidio la capacidad que tienen de sorprenderse por pequeñas cosas. Les ha parecido apasionante que hormiga pueda levantar 50 veces su propio peso. No se cansan de aprender e investigar.

Día 22: Lo primero que me ha dicho Pol al levantarse es lo mucho que me quiere.

Día 23: Admiro del peque su sentido del humor, su capacidad siempre de robarme una sonrisa o hacerme cómplice con un solo gesto.

Día 24: Dedicatoria tras un gol en el partido de hockey, el detalle me ha hecho sentir especial.

Día 25: Hoy me han vuelto a decir que les encanta que mi pelo huela a caramelo como el de las princesas.

Día 26: Tras un pésimo entrenamiento me han animado a no tirar la toalla. Me han recordado que el día de la maratón me estarán esperando en meta.

Día 26: Celebración del santo de Pol. Uno de los regalos que nos ha pedido es que le queramos siempre.

Día 27: No existe mejor manera de cerrar el día que explicando el cuento que hemos leído miles de veces sentados en mi regazo.

Día 29: Hemos pasado un buen rato observando la belleza de la luna, buscando la explicación para que no caiga del cielo e imaginando poder viajar hasta ella.

Día 30: Sesión de tele juntos, compartiendo cama y mandando a papá al sofá. Película llena de fantasía e ilusión. Risas y confidencias bajo las sábanas saltándonos los horarios.

Día 31: Hoy hemos compartido escenario, hemos cantado juntos con el coro de la escuela. Compartir pequeños proyectos nos hacen estar mucho más cerca.

Recoger estos momentos me ayuda a ser cada vez más consciente de lo afortunada que soy teniéndoles a mi lado,  de poder crecer junto a ellos. Quiero educarme en observar, sentir, compartir, dejar fluir todo aquello que compartimos, poniéndole nombre a las cosas importantes, minimizando las que no la tienen y darle sentido sólo a aquellas emociones que dan sentido a nuestra existencia.

31 días cerranda el día con un beso de buenas noches susurrándoles al oído lo mucho que les quiero.