Sònia

Sònia

diumenge, 25 de gener de 2015

MAMÁ, ¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

- Mamá, ¿tú siempre eres feliz?

- ¿Por qué lo preguntas?

- Porque hay días que no me siento afortunado.

- A mí a veces también me pasa.

- Es que hay veces que me siento triste, que parece que todo vaya a salir mal.

- ¿Sabes una de las claves para ser feliz?

- Dime mamá.

- No centres tu vida en preocuparte por lo que pasará,  empieza a disfrutar de este momento, de este preciso instante. Para ser feliz, intenta siempre hacer lo imposible.


Me ilusiona que mis hijos hagan preguntas de esas que yo considero enormes. Que se planteen el porqué de las cosas y sobre todo, el porqué de una emoción. Durante muchos siglos, los grandes pensadores han intentado definir el concepto de felicidad, el fin último, la meta de todo ser humano. Muchas son las discrepancias que han aparecido a la hora de explicar el término pero en lo que sí han coincidido es en afirmar que la felicidad es una actitud, la capacidad de saber ver y valorar las cosas buenas que tenemos a nuestro alcance.

Podría engañar a mi hijo y decirle que siempre soy feliz pero no le diría la verdad. Con el paso del tiempo te das cuenta de que en muchas ocasiones no has encontrado la felicidad por buscarla en un sitio, con una actitud o con un término inadecuado. Me he empeñado a sentir que llegaría dependiendo de la actitud de los otros, de todo lo que conseguiría o fuese capaz de ganar.

Lo que sí puedo explicarle y pedirle a mi hijo es que luche junto a mí para que cada día sea extraordinario, para que cada nuevo jornada tenga el máximo de color. No será fácil, pero prometo no bajar los brazos.

No existe la fórmula, la prescripción o el método para conseguirlo. En la mayoría de las ocasiones está justo delante nuestro pero no sabemos apreciarla. Eternos insatisfechos, ambiciosos, descontentos, cualquier excusa es buena para dejar de sonreír. En la mayoría de ocasiones no hemos sido educados para aprovechar las oportunidades que nos regala la vida.

Hijo, la felicidad no consiste en obtener lo que deseas sino en saber apreciar lo que ya tienes. Para mí la felicidad es intrínseca y cuando no la logramos, es porque no sabemos conectar con ella. Vivir feliz es vivir como si fueras a morir mañana, con la máxima intensidad. Recuerda que la felicidad te exigirá ser creativo y curioso, exigente y prudente, honesto y humilde pero sobre todo valiente.

La felicidad debe aprovecharse en el momento que se presenta, en el detalle que crees que es insignificante pero que realmente te colma de bienestar. Un beso, un abrazo, la lectura del cuento de la noche, un "gracias" de alguien al que quieres o un "creo en ti", te puede hacer infinitamente feliz.

Ser feliz es seguir cuando crees que no puedes más y conseguir lo que te hayas propuesto, cuando no renuncias a nada, cuando te crees capaz de todo, cuando apuestas sin miedo a perder. Recuerda que si no empiezas no acabarás, si no vas no llegarás nunca, si no eres no estarás.

Para ser feliz aprende a disfrutar plenamente de todo, quiere lo que seas y lo que hagas. Aprecia lo que tienes e ignora lo que te falta, exige poco a los otros y piensa que nada es demasiado importante. Siente sin filtros, ama sin reproches, ríe hasta que no poder más, escucha a los que quieran enseñarte, sé agradecido.

Busca cada día buenos momentos, expresa lo dichoso que eres, enumera todo lo bueno que tengas a tu alrededor. Escribe largas listas por lo que puedes dar las. Recuerda siempre que la felicidad no es el destino al que haya que llegar sino el camino, la mejor manera de viajar. 

Tú siempre serás el único que puedes decidir si quieres o no ser feliz.

dimecres, 21 de gener de 2015

PROGRAMA DE TELEVISIÓN: HISTORIAS PARTICULARES


No hace ni un año que creé Equilibrium. Sin duda es uno de mis proyectos personales más importantes de mi vida. Mi blog se ha convertido en mi oasis particular donde puedo reflexionar sin miedos ni tapujos de todo aquello que me inquieta, me ilusiona o me produce vértigo en la educación de mis hijos. Sin duda escribir me colma de alegría y me hace ser mejor mamá.

Que un programa de televisión se interese por tu blog, crea en él  y que te invite a formar parte de un reportaje es una experiencia maravillosa. 


"Històries Particulars" es un programa producido por La Xarxa Televisión. En el capítulo que intervengo explican la historia de tres blogueros que utilizan su blog para expresar su universo más íntimo.

El poder grabar el programa junto a Pol y Xavier fue una maravillosa. Espero que os guste. En el siguiente link podéis ver el reportaje completo:


   

divendres, 16 de gener de 2015

HIJO, TIENES EL DON DE HACERME FELIZ

Llegaste sin hacer ruido, estoy convencida que eras consciente de lo mucho que habíamos arriesgado. No te atreviste casi ni a llorar. Sin duda, lo más increíble de los milagros, es que ocurren.
Papá y yo apostamos al doble o nada y nos salió bien. Tú llegada colmó de alegría a todos los que no se atrevieron a hablar sobre lo que podía pasar.

Nada más verte pude percibir tu magia, aquella que yo quiero en mi vida. Fue un flechazo como me pasó como tu hermano mayor. Soy de las que piensan que los mejores regalos no se pueden envolver.

Admiro tu valentía, tu sentido del humor, tu coraje, tu capacidad de reír hasta que no puedes más. Tu forma de hacer las cosas sin cuestionarte lo que los otros pensaran. Envidio tu frescura,  tu capacidad de perdonar, de ver la vida de forma sencilla, exprimiendo todos los segundos.

Gracias por recordarme a diario que cada día es único, que nos ofrece una nueva oportunidad. Me maravilla que te parezca emocionante no saber lo que pasará mañana, que no necesites controlar todo lo que pasa. Posees una tenacidad de hierro que te hace conseguir todo aquello que te propones.

Vives sin la necesidad que dos más dos sean cuatro. Crees que la vida es interesante, gozas del don de sacar algo bueno a todo lo que intentas. Cada pequeño descubrimiento te llena de ilusión. Intuitivo, original, sin complejos y sin miedo a fracasar. Valiente y tenaz.

Eres capaz de mirar donde todo el mundo mira pero ver lo que nadie más puede ver.  Tu sentido de la oportunidad es inmenso y tienes empatía impropia de tu edad.

Me hechiza tu encanto, tu forma de mirar, de abrazar o susurrarme al oído "te quiero mamá". No pierdas nunca tu sonrisa, no te canses de ser feliz y de expresar todo aquello que te sale del corazón. Ansío  tu capacidad de soñar despierto y tu creatividad para crecer.

Gracias por tu paciencia, tus caricias o por preguntarme qué me pasa cuando no me ves bien. Por mostrarte crítico con algunas de mis decisiones o exigirme que mejore cosas que debo aprender. Gracias por hacerme la mujer más dichosa del mundo y hacer, que con tu presencia, los tuyos sean tan feliz. Gracias por hacerme cada día un poquito mejor.


Feliz séptimo cumpleaños hijo, nunca cambies Xavier.

diumenge, 11 de gener de 2015

MAMÁ, ¿TÚ TAMBIÉN TE EQUIVOCAS?

La piezas del lego saltan por el aire y caen con violencia contra el suelo como el granizo en una tormenta de primavera. Grito ensordecedor y más de una palabra mal sonante que intento ignorar. Tras un suspiro, entro a su habitación e intento conseguir que los ánimos se calmen.

- ¿Puedo ayudarte en algo?

(Silencio absoluto y miradas que transgreden)

- De verdad, me gustaría poderte ayudar -insisto con paciencia.

- Tú no sabes lo que me pasa, tú nunca te equivocas- contesta con un hilo de voz.

- Creo que eso no es del todo cierto. Yo también me equivoco y antes me enfadaba como tú porque la rabia me consumía.

- A los grandes os salen las cosas a la primera, tenéis mucha suerte-replica sin mirarme.

- ¿Recuerdas aquel día que mamá se equivocó de ruta  y nos perdimos con el coche?

- Sí, pero el GPS nos ayudó a encontrar el camino-contesta más relajado.

- Podría haberme puesto a gritar porque por mi culpa llegábamos tarde a nuestra cita importante, pero créeme, no me hubiera servido de nada. ¿Quieres que te de un consejo?

- Si mamá-ya encima de mi regazo

-Después de haberme equivocado miles de veces, intento siempre aprender de mis errores. Recuerda que tu mejor maestro siempre será tu último error. Yo siempre estaré a tu lado para ayudarte a caminar como un buen navegador.

- Pero yo cuando me equivoco me lleno de rabia y parece que vaya a estallar. A veces me da miedo que nunca pueda llegar a hacer las cosas bien.

- Te entiendo, pero debes saber que siempre habrá un lugar dentro tuyo donde nada es imposible.

- Mamá, ¿montamos juntos el lego?


En ocasiones me cuesta ver como mis hijos se equivocan, sufren por decisiones tomadas erróneamente o pierden alguna oportunidad importante por haber elegido el camino equivocado. Quizás alguien que lea este post creerá que soy yo la que me equivoco pero deseo de todo corazón que mis pequeños fracasen y caigan una y mil veces. No quiero evitar que tropiecen, no pienso levantarles inmediatamente, dejaré que lo hagan por si mismos. Deberán aprender que cuando no sean capaces de cambiar una situación estarán ante el desafío de cambiarse a ellos mismos, de buscar su mejor versión.

Yo siempre estaré ahí para explicarles que la vida es un deporte extremo que hay que aprender a jugar, que las reglas no siempre serán claras y el árbitro no siempre pitará a nuestro favor. A la vida hemos venido a cumplir todos nuestros retos y nadie deberá tirar la toalla hasta el pitido final. Tocará apretar los dientes, empezar una y otra vez, no siempre será posible subirse al caballo ganador. Espero que mis hijos se pierdan en laberintos, tengan que picar a miles de puertas y les resulte difícil elegir.

Les explicaré que si quieren ser grandes les tocará ganárselo, les enseñaré a levantarse valorando lo aprendido en cada una de sus caídas, pero nunca les ahorraré la frustración. Les recordaré que en muchas ocasiones es la última llave la que abrirá la puerta, no les evitaré el fracaso, la decepción o el enojo de no conseguir las cosas a la primera. Tendrán que aceptar que nadie es perfecto y aceptar que en la vida habrá que trabajar duro para conseguir lo que uno quiere. Estoy convencida que ese sentimiento de rabia, cólera y coraje que les producirán sus derrotas les hará mucho más fuertes.

Con el tiempo aprenderán que el fracaso es la mejor oportunidad de empezar de nuevo de forma más inteligente. Que lo que importa no es lo que sucede, ni en que te equivocas, sino como reaccionas ante el error. Les exigiré que hagan exactamente lo contrario de lo que el miedo les diga, aunque este les muerda y les arroje a la profundidades.

Seré el mejor ejemplo para demostrarles que las fuerzas siempre deberán ser más grandes que sus dudas, que lo que hoy resulta difícil mañana se convertirá en una gran conquista.

Equivocarse, errar, fracasar está permitido pero deberán concentrar toda la energía en buscar posibles soluciones y no a lamentarse. Serán sus mejores auditores, cada reto les exigirá un yo diferente y acabaran aprendiendo que la persona que más les enseñará será aquella que verán cuando se pongan delante del espejo.

PD: Recordad siempre que si os rendís, de nada habrá servido el esfuerzo que hicisteis ayer. Algunas cosas parecen imposible hasta que viene alguien y las hace.



dissabte, 3 de gener de 2015

MAMÁ, ¿TÚ QUE LE PIDES A LOS REYES MAGOS?

- Mamá, ¿tú crees en los Reyes Magos?

- Por supuesto que sí. Son mi trío mágico porque siempre vienen cargados de sorpresas. Mi rey preferido es el Baltasar.

- ¿Y las mamás les escribís cartas?

- Yo la escribo cada año y papá también. Me gusta agradecerles lo generosos que han sido conmigo en los últimos 365 días.

- ¿De verdad mamá? Y los mayores, ¿qué les pedís?

- Yo este año les pido, junto a tener muy buena salud, coraje, valentía y constancia para poder soñar muy alto.

- ¿Sabes mamá? estoy convencido que los reyes te traerán todo lo que les pidas.

- ¿Ah si? ¿Y por qué lo crees? Seguro que mientras me vigilaban han visto que he hecho algunas cosas que no han estado del todo bien.

- ¿A papá y a ti también os vigilan?

- Seguro, alguna vez me ha parecido sentirlos muy cerca.

- Pues yo creo que te traerán todo lo que hayas pedido. Eres una mamá genial, aunque a veces te enfades como los malos de las películas. Además, a los reyes seguro que les gusta como a mí que tu pelo huela siempre a caramelo como huele el de las princesas.

- ¿Sabes qué? Creo que tú y Pol sois el mejor regalo que podría tener.

- ¿Sí?

- Claro que sí, tenéis  el don de hacerme sentir realmente especial, para mi teneros a mi lado y veros crecer es el mejor de los regalos.

Soy de las personas que creen en la necesidad de evaluar las cosas. Al hacerlo me obligo a frenar y tomar conciencia de todo lo que tengo entre mis manos. En ocasiones, el ritmo de vida que llevo, hace que muchas cosas se me escurran entre los dedos. Las navidades son días propicios para hacer el balance del año que nos deja y elaborar los propósitos para que el que acaba de empezar.

Este pasado año me ha enseñado que el tiempo es finito, que no te deja muchas oportunidades y que debemos exprimirlo al máximo. En pocos segundos la vida puede dar un giro de 360º y sacudirte hasta dejarte extenuado. Pero a la vez también me ha enseñado a que cada día es una gran oportunidad, que soy la única responsable de mi felicidad y que no debo sentarme a esperar el momento adecuado para hacer las cosas porque éste no existe. Creo de verdad que los años no son bueno ni malos sino que somos nosotros lo que lo hacemos de una determinada manera. La edad me enseña a disfrutar de cada paso en mi camino y a saber elegir a los mejores compañeros de viaje.

En todas las facetas de mi vida lucho por tener unos hábitos sólidos, principios fuertes, metas claras y concisas. Asocio el éxito a la felicidad, a las acciones positivas, a que el proceso es más importante que la perfección. Intento asimilar los contratiempos y errores como oportunidades para aprender. Sin duda mi oficio es el de ser madre y a esta faceta dedico toda mi vocación. No me da miedo la responsabilidad, ni equivocarme porque aprendo a la vez que ellos crecen.

Por esta razón este año le pido a sus majestades que sea capaz de:

- Empezar los 365 con ilusión y ser capaz de contagiársela a ellos. Que nuestra hoja de ruta la marque siempre la confianza de alcanzar todo aquello que nos propongamos.

- Llenar cada uno de sus días de humor, de risas y complicidad, eliminando batallas absurdas. Educar en la confianza y en el diálogo.

- Generar toneladas de paciencia, de confianza y firmeza en cada una de mis decisiones o establecimiento de normas y límites.

- Priorizar el tiempo para jugar juntos, experimentar y crear. Un tiempo calmado donde no nos marque el ritmo las agujas de un reloj.

- Posibilitarles la oportunidad de que cada semana hagan algo por primera vez. Conocer gente nueva, lugares o actividades,  sin que tengan miedo a probar o errar.

- Protegerles para que nadie les diga que no son capaces de hacer algo, motivar sus sueños, hacer  que crean en ellos. Estimularé sus éxitos, elogiaré sus esfuerzos y me sentiré orgullosa de cada uno se sus pasos.

- Conseguir que sientan lo mucho que les quiero, mi amor incondicional. Colmarles de besos y caricias sin supeditarlas a mi cansancio, mi estado de ánimo o monotonía.

- Predicar con el ejemplo en todas las facetas de sus vidas, siendo el mejor lugar para reflejarse. Soy consciente que no siempre me escuchan pero me observan a diario.

- Conseguir que sean agradecidos, que valoren y respeten a todas las personas que participan en su educación, todo aquello que tienen y les rodea.

Así que mis queridísimos Merchor, Gaspar y Baltasar espero que me echéis una mano en esta maravillosa andadura que deseo nos depare el 2016.

 PD: Mejor me traéis triple ración de paciencia que creo que la acabaré necesitando. Saludos al barrigudo de rojo.